Espacio intersticial.

Dibujar un puente es dibujar un vacío, que lo más interesante que tiene es la forma de evadirlo. 

FdC: "Revoltijo de carne con madera"

De entre la oscura variedad de cuerpos en un cuarto oscuro, reconozco la sutil llamada de tu respiración, va variando la necesidad intrínseca de bailar en el abismo, se va menguando la dilatada pupila del sol y la luna que no ha dejado de amar, se viste hoy de un luto medido en distancias. Va vacilando; va variando la volátil versatilidad de encontrarte entre sábanas frescas, vaporizando feromonas en tonos rosas. Raspa la lengua el paladar, se desgasta la película de células y el cuerpo responde azarosamente, delimitando vacuidades por llenar.

De entre la cálida montaña de carne palpitante, reconozco tus pestañas largas, incrustadas en un promontorio rosa, espalda de una espalda, carne sin sentido, revoltijo todo de músculos y tejidos blandos. No te encuentro en el ideario diario, te vistes de blanco salado y blanco y con un nombre impronunciable te presentas, masticando raros cuentos de mamarios.

Ode to self-abuse.

Receding hair line, receding gums., 
 
My hair is committing suicide in the shower, my gums are trying to un-grow into inexistence. What’s next? What body part will jump ship in the next few years? I suspect it isn’t because I’m getting older is because they are just tired of the constant abuse I keep indulging in, which eventually will make me a pathetic life-form being systematically deprived of control over bodily functions., 
 
I can’t refrain from one triple grande latte each morning and maybe a cigarette to go with it; I still drink alcohol in the least poetical manner. I go to sleep late and have to get up early. The least amount of exercise should be a Mantra of mine. 
Why aren’t I a fat, bald and sick 20something? 
 
That’s just my physically abusing myself. I won’t go into the psychological aspects ‘cause this text wouldn’t be as pretty as it is.

Scatology and Desperate Housewives @ Starbucks.

I’m usually contaminated with the author I’m reading at the moment. That being said, I’m currently reading Jonathan Ames. If you know something about his work you should know that he’s either an honest (almost poetically) savage brute or a gifted, scatologically creative, fiction spawner.

So I’m reading these brilliantly comic short stories featuring frightened testicles, crusted bed sheets mapped with onanistic eructations (look for this word, quite handy), self loathing in the form of homosexual fantasies, unlooked for anal plugging, colonics, love for enemas, alcoholism and the likes. And I’m laughing out loud sitting in a Starbucks filled with morning gatherings of gossiping housewives. I feel both, dirty and intellectually superior. Then I realize that’s just a reaction counterpointing my envious feeling: I have to get to work (tedious and nerve-racking at the same time) and these women are with good company, not worrying for the moment about nothing more than the number of calories their skinny vanilla latte has in comparison to black coffee.
For a blissful moment I wish I was a desperate housewife wearing dangerously high heels for an early get together with my friends and speaking with a perfectly balanced undercurrent of self-loathing and superiority-amongst-my-peers.
I think Ames would appreciate the faint transsexual fantasy. 

Estatuto del estado estático.

Que ya no venía desde hace rato.

Los dedos sobre las teclas ya no se mueven sin pensar tan fácilmente. Estoy suspendido del techo, mi cabeza succionada por un hilillo de pensamiento incesante. Pensamiento en beige grisáceo, nada interesante solo pura tensión pura. He visto más números con significado tangible que cosas tangibles que puedo contar en este momento. Pequeñas misiones sin sabor brillante, solo un pesado y pastoso estrés que se derrite entre mis neuronas, acomplejando imágenes, atrofiando locuras, desvirtuando personajes.

Pues ahí está mi estado estático.

Prefiero andar en titulillo.

Un loco escucha Silvio Rodriguez.

"Estoy buscando una palabra,
en el umbral de tu misterio.
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¿Quién fuera un poderoso sortilegio?
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Estoy buscando melodías
para tener como llamarte.
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Sus zapatos desgastados son espejos
que me queman la garganta con el sol
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El que tenga una canción tendrá tormenta
El que tenga compañía soledad
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Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo.
Se ha perdido esta bella locura
su breve cintura
debajo de mí.
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Veo a un perro ladrando a la luna
como otra figura
que recuerda a mí."

Silvio siempre es amarillo.

Quisiera un día sin nada. Un día de masas revueltas y sensaciones superpuestas. Imágenes borrosas y barro en las manos:

El tañido de guitarras invisibles hiere entre el estómago y el corazón. El sol entra por una ventana y en el cuarto blanco y vano, habito sentado en un banco de madera. Afuera no hay nada, solo la rueda amarilla. Y digo nada como nada, como vacío lleno de vacío.
En mi cabeza crecen personajes negros, como una medusa mal dibujada. Hace frío y caliento mis pies en el cuadro de luz que se pinta en el suelo. El calor es demasiado, de la rodilla para abajo todo se vuelve cenizas. Solo puedo pararme en dos muñones apoyados en pirámides gemelas. Y la punta se va encarnando y la sangre pinta el blanco y se mezcla con las cenizas. Con la masilla blanda de un rojo negruzco escribo en la pared: "EN EL BREVE ESPACIO EN QUE NO SOY, MI UNICORNIO SE PIERDE".  

De constantes y decenas de años de soledad.

Ayer dije "rough landing".

Hoy digo colisión total. Las efímeras vacaciones me hacen disfrutar de compañía apreciada, de momentos fuera de lo común, de personajes aleatorios que van mejorando entre recuerdos, como un buen vino. Y después, después una constante en la gráfica que es la vida rutinaria. Sin altos y bajos, sin histrionismos ni escenarios simbólicos. Me he pasado preparándome para prepararme para una vida con destellos; una vida de curvas senoidales maridadas con una buena exponencial de vez en cuando. Por que no ahora? por que no romper la constante a conciencia?

Busco al personaje interesante más cercano, lo busco en un radio de 200 metros alrededor mio. Y que esto sí sea una constante.

....

Ahora que releo esto no quisiera opacar con el contraste una semana llena de gustos cumplidos. San Miguel de Allende, a pesar de ser cultura mexicana deglutida y digerida por y para americanos retirados, sigue siendo un pueblo mágico en colores, en pequeños espacios que forman claros verdes, a la inversa. Patios viejos, de esos centrales  con fuente, que desbordan frescura y pasividad. Estando ahí casi me podía transportar a la casa de Úrsula y José Arcadio. Hasta un personaje gitano apareció y un daguerrotipo pude ver. Me faltaron bordadoras en el patio de la tarde y un loco abajo de un almendro.
Aparte encontré otro vicio de soledad, me compré una pipa de madera y aprendí a llenarla de tabaco. Es bonito, muy bonito San Miguel.